G.Stalin.-Risposta al saluto di benvenuto degli operai delle officine ferroviarie di Tiflis.Op.Comp.Vol 8.-J.V. S TA L I N – Works vol.8 REPLY TO THE GREETINGS OF THE WORKERS OF THE CHIEF RAILWAY WORKSHOPS IN TIFLIS.-José Stalin Obras Completas Tomo -8 CONTESTACION A LOS SALUDOS DE LOS OBREROS DE LOS TALLERES FERROVIARIOS CENTRALES DE TIFLIS.

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J.V. S TA L I N – Works vol.8 REPLY TO THE GREETINGS OF THE WORKERS OF THE CHIEF RAILWAY

WORKSHOPS IN TIFLIS

 

June 8, 1926

 

Comrades, permit me first of all to tender my comadely thanks for the greetings conveyed to me here by the representatives of the workers. I must say in all conscience, comrades, that I do not deserve a good half of the flattering things that have been said here about me. I am, it appears, a hero of the October Revolution, the leader of the Communist Party of the Soviet Union, the leader of the Communist International, a legendary warrior-knight and all the rest of it. That is absurd, comrades, and quite unnecessary exaggeration. It is the sort of thing that is usually said at the graveside of a departed revolutionary. But I have no intention of dying yet.

I must therefore give a true picture of what I was formerly, and to whom I owe my present position in our Party. Comrade Arakel* said here that in the old days he regarded himself as one of my teachers, and myself as his pupil. That is perfectly true, comrades. I really was, and still am, one of the pupils of the advanced workers of the Tiflis railway workshops.

-(* A. Okuashvili.)

 

Let me turn back to the past. I recall the year 1898, when I was first put in charge of a study circle of workers from the railway workshops. That was some twenty-eight years ago. I recall the days when in the home of Comrade Sturua, and in the presence of Djibladze (he was also one of my teachers at that time), Chodrishvili, Chkheidze, Bochorishvili, Ninua and other advanced workers of Tiflis, I received my first lessons in practical work. Compared with these comrades, I was then quite a young man. I may have been a little better-read than many of them were, but as a practical worker I was unquestionably a novice in those days. It was here, among these comrades,that

I received my first baptism in the revolutionary struggle. It was here, among these comrades, that I became an apprentice in the art of revolution. As you see, my first teachers were Tiflis workers. Permit me to tender them my sincere comradely thanks. (Applause.)

 

I recall, further, the years 1907-09, when, by the will of the Party, I was transferred to work in Baku. Three years of revolutionary activity among the workers in the oil industry steeled me as a practical fighter and as one of the local practical leaders. Association with such advanced workers in Baku as Vatsek, Saratovets, Fioletov and others, on the one hand, and the storm of acute conflicts between the workers and the oil owners, on the other, first taught me what it means to lead large masses of workers. It was there, in Baku, that I thus received my second baptism in the revolutionary struggle. There I became a journeyman in the art of revolution. Permit me to tender my sincere comradely tanks to my Baku teachers. (Applause.)

 

Lastly, I recall the year 1917, when, by the will of the Party, after my wanderings from one prison and place of exile to another, I was transferred to Leningrad.There, in the society of Russian workers, and in direct contact with Comrade Lenin, the great teacher of the proletarians of all countries, in the storm of mighty clashes between the proletariat and the bourgeoisie, in the conditions of the imperialist war, I first learnt what it means to be one of the leaders of the great Party of the working class. There, in the society of Russian workers the liberators of oppressed peoples and the pioneers of the proletarian struggle of all countries and all peoples. I received my third baptism in the revolutionary struggle. There, in Russia, under Lenin’s guidance, I became a master workman in the art of revolution.

Permit me to tender my sincere comradely tanks to my Russian teachers and to bow my head in homage to the memory of my great teacher—Lenin. ( Applause.)

From the rank of apprentice (Tiflis), to the rank of journeyman (Baku), and then to the rank of a master workman of our revolution (Leningrad) such, comrades, was the school in which I passed my revolutionary apprenticeship.

Such, comrades, is the true picture of what I was and what I have become, if one is to speak without exaggeration and in all conscience. ( Applause rising to a stormy ovation.)

 Zarya Vostoka (Tiflis), No. 1197, June 10. 1926

José Stalin Obras Completas   Tomo -8 CONTESTACION A LOS SALUDOS DE LOS OBREROS DE LOS TALLERES FERROVIARIOS CENTRALES DE TIFLIS

8 de junio de 1926

 

Camaradas: Permitidme, ante todo, que exprese mi profunda gratitud por los saludos que han pronunciado aquí los representantes de los obreros.

Debo deciros en conciencia, camaradas, que no soy merecedor ni de la mitad de los elogios que se me han dirigido. Resulta que yo soy un héroe de Octubre, y el dirigente del Partido Comunista de la Unión Soviética, y el dirigente de la Internacional Comunista, un paladín fabuloso y no sé cuántas cosas más. Todo eso son naderías, camaradas, exageraciones absolutamente innecesarias. En ese tono se habla, por lo común, ante la tumba de un revolucionario. Pero yo todavía no pienso morirme.

Por eso debo restablecer la verdad y decir lo que yo era antes y á quién debo mi posición actual en nuestro Partido.

El camarada Arakel (A. Okuashvili).* ha dicho aquí que en otros tiempos se consideraba uno de mis maestros y veía en mí a su discípulo. Esto es muy cierto, camaradas. Yo, en efecto, he sido y soy uno de los discípulos de los obreros de vanguardia de los talleres ferroviarios de Tiflis.

Permitidme que vuelva la mirada al pasado. Recuerdo el año 1898, cuando por vez primera me enviaron a dirigir un círculo obrero de los talleres ferroviarios. De esto hace unos veintiocho años. Recuerdo que en el domicilio del camarada Sturua, en presencia de Dzhibladze (que entonces era también uno de mis maestros), de Chodrishvili, de Chjeídze, de Bochorishvili, de Ninua y de otros obreros avanzados de Tiflis, recibí las primeras lecciones de trabajo práctico. En comparación con aquellos camaradas, yo era entonces un joven. Quizá hubiera leído algo más que muchos de ellos; pero, como militante práctico, ora, sin duda, un principiante. Aquí, en medio de esos camaradas, recibí entonces el primer bautismo de fuego en la lucha revolucionaria. Aquí, en medio de esos camaradas, pasé a ser aprendiz de la revolución. Como veis, mis primeros maestros fueron los obreros de Tiflis.

Permitidme que les exprese mi sincero y cordial reconocimiento. (Aplausos.)

Recuerdo, luego, los años de 1907 a 1909, cuando, por mandato del Partido, fui trasladado a trabajar a Bakú. Los tres años de labor revolucionaria entre los obreros de la industria del petróleo me templaron como combatiente práctico y como uno de los dirigentes prácticos locales, En el trato con obreros avanzados de Bakú, como Vátsak, Sarátovels, Fiolétov y otros, de un lado, y en la tormenta de los profundos conflictos entre los obreros y los industriales petroleros, de otro, conocí por primera vez lo que significaba dirigir a grandes masas obreras. De modo que allí, en Bakú, recibí mi segundo bautismo de fuego en la lucha revolucionaria. Allí pasé a ser oficial de la revolución.

Permitidme que exprese mi sincero y profundo reconocimiento a mis maestros de Bakú. (Aplausos.)

Por último, recuerdo el año 1917, cuando, por mandato del Partido, después de rodar por cárceles y deportaciones, fui enviado a Leningrado. Allí, entre los obreros rusos, en contacto directo con el gran maestro de los proletarios de todos los países, con el camarada Lenin, en la tormenta de los grandioso choques entre el proletariado y la burguesía, en medio de la guerra imperialista, aprendí por primera vez a comprender lo que significaba ser uno de los dirigentes del gran Partido de la clase obrera. Allí, entre los obreros rusos, libertadores de pueblos oprimidos e iniciadores de la lucha proletaria de todos los países y de todos los pueblos, recibí mi tercer bautismo de fuego en la lucha revolucionaria. Allí, en Rusia, bajo la dirección de Lenin, pasé a ser uno de los maestros de la revolución.

Permitidme que exprese mi reconocimiento sincero y cordial a mis maestros rusos y que incline la cabeza ante el recuerdo de mi gran maestro Lenin. (Aplausos.)

Del título de aprendiz (Tiflis), pasando por el titulo de oficial (Bakú), hasta el título de uno de los maestros de nuestra revolución (Leningrado): tal es, camaradas, la escuela de mi aprendizaje revolucionario.

Esta es, camaradas, la verdad de lo que yo era y de lo que soy, si no se exagera, si se habla sinceramente. (Aplausos que se transforman en atronadora ovación.)

 Publicado el 10 de junio de 1926 en el núm. 1197 de “Zarid Vostoka”. (Tiflis).

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...."L’ineguaglianza dello sviluppo economico e politico è una legge assoluta del capitalismo. Ne risulta che è possibile il trionfo del socialismo all’inizio in alcuni paesi o anche in un solo paese capitalistico, preso separatamente...." Lenin -Sulla parola d’ordine degli Stati Uniti d’Europa-Pubblicato sul Sozial-Demokrat, n. 44, 23 agosto 1915.
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